Desde las cenizas patagónicas

Al amanecer del 2 de Mayo de 2008, una fuerte erupción del Volcán Chaitén remece el aire, bosques y a los pobladores del pueblo Patagón de Chaitén. Nadie está seguro de lo que ocurre, no se sabe que se vive cerca de un volcán activo, mucho menos que algún fenómeno geológico pueda afectar al apacible Chaitén. Pocos días después, una serie de flujos piroclasticos bajan por las laderas del volcán arrasando partes del bosque nativo. Años después, vapores fantasmales, materiales volcánicos y restos inertes de lengas son testigos de la reconquista diaria de nuevos espacios para el bosque patagón, donde la desolación se transforma en renacimiento.

Rodrigo Fernández

Académico, Universidad de Chile